15. nov., 2016

EL ECO DE LA TARDE

En busca de la belleza y el misterio.

A eso iba yo aquella tarde de noviembre mustia y parda,

En que los amantes se habían jurado amor eterno,

Y el poeta esculpía en sus versos su mirada.

Como un rayo que sacude la conciencia,

Me estremecieron los acordes de un laúd triste y lejano.

Presentí que alguien pedía mi vida

A cambio de una herencia y un tesoro.

Todo es nada, me susurró el viento,

Aquella luz que ves no es más que una ilusión,

Un burdo engaño que los sentidos prestan a tu alma.

Un torbellino de emociones golpeó mi espalda.

Quise gritar, pero mi boca se llenó de polvo,

Y solo se oyó el eco de la tarde mustia y parda.

Comentarios recientes

16.02 | 20:30

"El alma es un laberinto de estrellas,

una encrucijada de caminos sin fronteras,"

Me gusta este verso.
Describe muy bien mi visión del alma.

06.01 | 23:14

Me gustan tus poesias, expresan mucho y tienen tanta certeza. Soy una adolescente que escribe poesias tambien jaja, y tu blog me inspira a animarme a crearme el mio. Gracias!! Y segui publicando🙌

08.01 | 16:39

Me detengo un poco pensando que ahí donde nacen los bosques.. ya no hay nada... o más allá de la muerte.

13.12 | 07:34

Gracias. Me sirve de mucho tu comentario

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