poesía

13. feb., 2020

He hecho muchas cosas en la vida

y me acuso de haber sido fría e irreductible.

De no haber acompañado al ciego a su destino,

de no quitar el polvo a la rutina,

de no llevar el peso del otoño,

de quitarme de encima a algunos pelmas,

de no llorar ante el dolor ajeno,

de no ser feliz con lo que tengo, 

de darle la espalda a los menesterosos,

de buscar solo el aplauso y la victoria,

de rechazar a los que me buscaban,

de mentir algunas veces,

de negarle a la luz un lugar en mi casa.

12. feb., 2020

La vida es demasiado corta.

No hay tiempo de visitar el Taj Mahal,

ni de ver el National Gallery,

ni de leer a todos los poetas,

ni de escuchar el canto de los grillos,

ni de contar todas las estrellas,

ni de viajar a todos los planetas,

ni de solucionar los problemas del mundo.

La vida es corta, 

y no deja ninguna herencia.

9. feb., 2020

Hoy la noche es larga y profunda.

A lo lejos, los pájaros buscan anidar en algún árbol.

El viento se lleva los recuerdos malditos.

Una mujer sueña en un país remoto.

Mientras, un poeta busca la metáfora perfecta,

la de los altos vuelos

y bruscas cascadas.

Los viejos violines están abandonados 

porque ya nadie los toca.

Los vagabundos no miran a las estrellas

y la luna ha discutido hoy con el mar.

Hay hombres paseando su desdicha solitarios

por calles oscuras de una ciudad fantasma.

Las voces se fueron al amanecer

y un niño llora porque ha perdido su tesoro.

Una mujer deposita unas flores en la tumba de su hijo.

Una muchacha espera una carta de amor que no llegará.

No llueve, pero hace frío y no hay donde refugiarse.

Por la radio se oye una canción nostálgica

que habla de los que tuvieron que huir de sus casas,

dejando atrás la guerra y el dolor.

El desierto es más grande que nunca.

y solo lo cruzan los aventureros y los oportunistas.

Los locos no hacen más que gritar: ¡Libertad! ¡Libertad!

y una enfermera rubia los encierra en una jaula.

Todo es caos y desorden y lazos que se rompen,

y un negro con su saxo interpretando a Charles Ray.

Se muere alguien en un hospital

y no hay rosas que cortar en el jardín.

Por eso hoy la noche es larga y profunda,

pero siempre hay alguien que busca a Dios entre la niebla.

8. feb., 2020

He recibido una carta anónima,

sin remitente,

que procede de ninguna parte,

que tampoco va dirigida a mí,

ni a nadie,

que no tiene destino,

pero cuando la leo por las noches

sus palabras me llenan de alegría.

2. feb., 2020

Me gustan las mañanas de domingo.

El olor a café recién hecho.

La gente paseando sin prisas.

Los bares con sus terrazas al sol.

Los niños jugando en los parques.

Los viejos andando más despacio que de costumbre.

La vida más ancha

y galopando por un cielo más azul que el de los lunes.

Como si el mundo se parara

y el tiempo no cobrara las deudas.