10. sep., 2022

EL GRAN TEATRO DEL MUNDO

Yo soy más de abrir ventanas,

puertas,

que entre el aire,

que corra el viento,

que se oigan los gritos de la gente,

el ruido ensordecedor de las sirenas,

las risas de los viandantes,

la polifonía humana, 

sin decoro,

sin trastienda,

las voces de todos los colores,

de todas las etnias,

de todos los países.

Me gusta ser la nota discordante,

la que derriba muros

y enfrenta voluntades,

la que no conoce fronteras,

la que se separa de la tribu

para trillar sus propios senderos,

la que descubre molinos de viento

en la alacena de su casa

y abandona a los gigantes por pigmeos,

la que se interesa por lo trivial y anodino

y se duerme escuchando Ne me quitte pas.

Yo soy más de abrir ventanas,

aunque entre el polvo

y la arena del desierto.

Que circulen libremente

por mi casa los bomberos

y los indios aztecas,

que se hable el quechua

y el último dialecto de la India.

Que a mi alrededor haya disonancia 

y no armonía,

que se crucen todos los vientos en mi vida,

que me lancen todos los órdagos,

que conmigo se rompan todas las barajas,

todos los moldes.

Y que cada quien interprete su papel

en este gran teatro del mundo.