23. abr., 2022

DE TODO PARA TODOS

"Tú piensas que eres distinto

porque te dicen poeta,

y tienes un mundo aparte

más allá de las estrellas.

Vete a mirar los mineros,

los hombres en el trigal

y cántale a los que luchan

por un pedazo de pan".

Atahualpa

 

DE TODO PARA TODOS

 

Ver las cosas con los ojos de los demás.

Ponernos en su piel de lagarto o de elefante.

Entender su tristeza o sus carencias.

Entonces, la vida deja de ser un camino de rosas, 

el valle no es tan azul como pensábamos

y el cartero no siempre llama dos veces a la puerta.

Entonces podemos escribir los versos más tristes,

y también, por qué no, los más perentorios,

porque el verso es urgente y necesario,

y esta noche, yo, como Neruda,

quiero escribir los versos más tristes,

porque aquel anciano está solo

y sus hijos no van a visitarle,

porque el vecino no llega a final de mes

y tiene que vivir en una buhardilla,

porque aquella madre perdió a su hijo en un accidente,

y no hay en el mundo clowns suficientes que la consuelen,

porque alguien está enfermo en un hospital,

muy cerca de nuestra casa,

o porque aquella mujer tiene un jefe

que es un déspota y la maltrata.

Cantar a las luciérnagas es bonito,

sobre todo por su luz y por su magia.

Cantar a la belleza y su misterio,

es sublime,

sobre todo si se trata de Bach o Michelangelo.

Cantar al amor es fascinante,

sobre todo cuando se es joven

y se tiene la vida por delante.

Cantar a la armonía del universo

es algo tan platónico,

que solo Fray Luis podía hacerlo.

Pero descender a los infiernos

y cantar al oprimido o al ausente,

es un riesgo, una aventura,

algo que transgrede lo correcto,

algo que no existe en un palacio,

ni siquiera en las fiestas populares,

ni en el rendez vous de los privilegiados,

porque la pena desprende un aroma peculiar

y son muchos los que dan con ella,

porque la pena es de hojalata o de uralita,

y nadie quiere dormir sobre su almohada. 

Por eso mi canto hoy va por aquellos

que se asoman cada día a mi ventana,

y preguntan por la paloma y el jilguero,

y se quedan en el zaguán,

esperando que cambie su fortuna,

porque mi casa es ancha y grande,

y no hay duendes ni piratas,

ni enanos ni saltamontes.

Por eso mi canto hoy

quiere ser luz para los ciegos,

paz para los guerreros,

refugio para los proscritos,

agua para los sedientos,

y palabra que se hace

de todo para todos.

 

GIrona, 3 de Enero de 2022