23. abr., 2022

BILLETE DE PRIMERA CLASE

Reivindico el derecho a estar triste.

A estar airado.

A no regar las flores si no se tienen fuerzas.

A no hablar del tiempo ni de política.

A tener el armario desordenado.

Reivindico el derecho a tener defectos,

a cometer fallos, 

a circular por la izquierda,

a ir contracorriente,

a no decir siempre que sí,

a toser y estornudar,

a transgredir todas las normas y costumbres.

Reivindico el derecho a no ser un mirlo blanco,

a ser el patito feo,

la oveja perdida,

el hijo pródigo.

Reivindico el derecho de los jorobados

y de los que van sin corbata,

de los que llegan siempre tarde

y de los que no acuden a la cita,

de los marginales y de los apocalípticos.

Y reivindico todos estos derechos

para que nadie se desanime

y pierda la esperanza

de conseguir un billete de primera clase al Paraíso.