23. ene., 2022

AMANECER

La nostalgia ya se ha ido,

tal vez buscando otras ruinas,

otros paisajes heridos,

otras sombras donde ocultarse.

Sí, se ha ido,

dejando vacía la habitación

y con Moon river sonando en la distancia.

Ya son las tres de la mañana

y he leído una vez más Palabras para Julia.

Y he sentido la tristeza

de no sentir tristeza.

De que el dolor, tenía razón Salinas,

es la última forma de amar.

Y que tú ya te fuiste con la pena,

que ya no queda nada,

más allá del recuerdo frío y distante,

solo cenizas, 

que no son ni siquiera polvo enamorado.

Que ya te he olvidado,

y el olvido no sabe de ausencias ni de aromas.

Que tengo ya otras llaves

y otra ciudad,

y otra luna,

y otros martes, 

todos ellos sin tristeza,

sin nostalgia.

Tal vez también tenga 

otro corazón 

en el que ya no hay gaviotas,

ni palomas,

ni se oye el ruido de la calle,

ni tampoco el eco de tus pasos,

que hay otros sueños,

y también otras victorias,

Que a lo mejor está amaneciendo

y yo no me he dado cuenta todavía.