22. ene., 2022

EL GRAN VACÍO

Hay un gran vacío tras tus palabras,

bonitas eso sí,

deslumbrantes,

exóticas

y con muchos domingos por delante, 

pero ininteligibles.

Todavía no sé lo que pretendes.

Si engañarme con bisutería

o que compre un estanque en que no hay cisnes

como si fuera un palacio modernista.

Quieres hablarme de la vida,

del amor,

y de la muerte,

tres grandes misterios insondables,

los últimos expedicionistas quedaron enterrados 

en sus catacumbas,

y para conseguirlo

te vas a otra galaxia,

donde habitan zombies 

con mucho pedigrí,

y sueños,

muchos sueños,

todos ellos imposibles y remotos,

un desierto,

unas ruinas, tal vez,

un paisaje lejano,

sin huellas,

sin horizonte,

sin futuro,

donde no hay vida,

ni amor,

ni muerte,

ni por supuesto, luz.

Es eso lo que le falta a tus palabras,

luz,

y con la luz, el espacio,

la flor,

la silueta,

y por qué no, la sombra,

y el fuego,

la raíz,

el viento,

el manantial,

y también la verdad, querida mía,

también la verdad.