13. ene., 2022

LA FIESTA

"Oh, bienvenidos.

Pasad, pasad.

La tristeza la convertiremos en humo.

Mi casa es vuestra casa,

si es que alguien tiene casa propia".

Traducción personal de Qualsevol nit pot sortir el sol de Jaume Sisa

 

No hay que cerrar las puertas a nadie.

Son las últimas órdenes expresas

que llegan de los altos mandos.

Que todo el mundo se sienta en su casa,

busque el sillón más cómodo,

el paisaje más insólito, 

la habitación con más vistas,

el rincón más luminoso 

y la hoguera más ardiente.

Y sobre todo, que nadie se sienta solo,

intimidado,

coaccionado,

despreciado,

abandonado

o rechazado.

Que se abran todas las ventanas,

esta casa ha estado cerrada mucho tiempo,

para que entre el viento,

el ruido ensordecedor de las motos,

el olor penetrante a gasolina,

la brisa del mar,

la lluvia torrencial,

que entren también, si quieren, las gaviotas

y hasta Napoleón con su estandarte.

Que hoy es día de fiesta

y hay que ir a todas las encrucijadas,

a todos los caminos,

a todas las autopistas,

a todas las estaciones,

a todos los bares y quioscos,

a todos los puertos y ensenadas,

a todos los rincones del planeta.

Que vengan a la fiesta

los taciturnos,

los melancólicos,

los que tienen un río en su alacena,

los que vendieron la esperanza en un suburbio,

los que se han perdido en una curva,

los que tienen un almacén de desperdicios.

Que vengan también El Lawrence de Arabia

y Escarlata O'Hara.

Charles Rivel

y Groucho Marx,

Martin Luther King

y Borges.

El caballo del Cid

y el rey Arturo con sus caballeros.

Que se entere todo el mundo.

Anunciadlo por megafonía,

por las redes sociales,

que sea trending topic,

que la prensa se haga eco,

que los políticos hablen de ello en su discurso,

poned pancartas, si hace falta

y no os olvidéis de decírselo

al bosque, que tiene mucha influencia sobre los pájaros.

Que se entere todo el mundo.

Hoy es día de fiesta en mi casa.

Estáis todos invitados.