7. ene., 2022

METRÓPOLI

Es todavía temprano

y ya no queda gente por la calle.

Es la hora de salir para ver mundo,

para conquistar parques y jardines,

para observar los bancos vacíos,

a lo mejor también de amor,

para entrar en aquel bar

donde siempre ponen La Bohême de Aznavour,

para mirar cómo crece ese rascacielos,

para subirse a un andamio 

y sentir el vértigo de las alturas.

En medio de tanta barahúnda urbana,

en medio de tanto caos y desorden,

me pierdo y me desoriento,

Cuando los portales se cierran

y los fantasmas me miran con otros ojos,

entonces, es el momento preciso,

ese momento que tal vez no vuelva a repetirse,

para recordarte a ti,

una vez más.