3. ene., 2022

EL AÑO EN QUE DEJAMOS DE SER NIÑOS

El año de la pandemia

aparecerá en los anales de la historia

como el año en que dejamos de ser niños.

Como el año que nunca olvidaremos,

porque olvidar se hace cuesta arriba,

cuando el dolor y la muerte son los pasajeros

de ese tren, que hemos dado en llamar vida.

El año de la pandemia será el nuestro,

porque los otros, los felices, ya no nos pertenecen.

Será nuestro año 

y también se convertirá en nuestra rutina,

en nuestro compañero de viaje inevitable,

como ese viejo amor que no nos abandona,

aunque hayan pasado los veranos

y las cartas nunca hayan llegado a su destino.

El año de la pandemia será el nuestro,

el año en que decidimos cerrar todas las puertas,

como se cierra un libro cuyo final ya conocemos,

porque la muerte, no sé si lo sabíais,

se ha adelantado este año a junio,

cuando todos los años caía en el solsticio de invierno.

Este año de la pandemia será el nuestro,

seremos nosotros los protagonistas,

apresurémonos pues a coger sitio,

a ocupar todos los asientos de este teatro,

que en breve va a levantarse el telón,

aunque no hay escenario ni actores,

pero sí planteamiento, nudo y desenlace,

Apresurémonos pues a coger sitio,

que a este año le toca Calderón,

con la muerte, desdicha fuerte,

y Segismundo todavía encerrado en la torre.

Démonos prisa, pues,

la representación está a punto de empezar,

y hay un cartel en la taquilla que pone "aforo limitado".