22. dic., 2021

PÁGINAS DE SOCIEDAD

Tener imaginación es algo bueno, saludable,

como correr todas las mañanas

y desayunar un zumo de naranja.

La imaginación nos conduce siempre

a lugares lejanos,

donde apenas vive nadie

y casi nunca anochece.

Lo malo es que a veces

se tuercen los senderos

y lo que era un valle

se convierte en un laberinto,

y lo que era un sueño feliz,

en la peor de las pesadillas.

La imaginación a menudo es quijotesca,

traidora,

vengativa,

y, sobre todo, quiere tener siempre la razón.

Aunque llueva torrencialmente,

la imaginación construirá un mundo 

sin nubes ni tormentas.

Aunque la vida sea monótona y aburrida,

la imaginación creará Cien años de soledad.

Aunque se esté en un desierto tórrido y sin agua,

la imaginación verá siempre al Lawrence de Arabia

bebiendo en un oasis.

La imaginación es versátil y voluble,

policroma y adivina,

y advierte siempre todos los detalles,

aunque nunca hayan existido,

más que en las páginas de sociedad.