29. ago., 2021

MONOTONÍA

Los días nunca son iguales.

Cada día es distinto al anterior,

aunque haya que regar siempre las plantas

y levantarse a las 6 de la mañana.

Aunque nunca falten las facturas

y el cartero llame dos veces a la puerta.

Los días no son monótonos ni aburridos,

ni el jardín desprende el mismo aroma,

ni los poemas se repiten dos veces,

ni el amor tiene un solo rostro.

Los días nunca son iguales, por más que lo parezca,

porque siempre es nueva la luz que los ilumina.