22. jul., 2021

CUANDO LLEGUEN LAS GAVIOTAS

Esperaba más de ti.

Que me dieras las buenas noches, por ejemplo

o que me invitaras a un café a las tres de la mañana

o que me leyeras un poema de John Keats,

pero la nieve, 

el cansancio de la oficina,

los rumores de la gente,

ese cuadro que tanto te disgusta,

el insomnio, quizá,

impidieron esa charla que tanto deseaba.

Tu respuesta fue lacónica,

sin brillo, gris, como la atmósfera,

y tu voz sonó lacerante cuando dijiste:

Tal vez cuando lleguen las gaviotas.