16. abr., 2021

COMPAÑERA INSEPARABLE

Las personas muestran su rostro a la hora de la verdad.

Ese momento en el que casi todo el mundo huye

y olvidan su máscara en la barra de algún bar,

en el asiento de un tren,

en un banco a medianoche.

Da miedo ver sus rostros,

pálidos, sombríos, circunspectos,

como si estuvieran ciegos,

como si alguien les hubiera echado un maleficio.

Son los rostros de la nada,

del sinsabor, de la última palabra.

Las personas muestran siempre su rostro a la hora de la verdad,

el que ocultan a la luz del día,

porque la noche conoce sus secretos,

y no pueden engañar 

a la que es su compañera inseparable.