15. nov., 2020

DONACIÓN

Te di mi casa,

mis muebles,

mis largos pasillos,

mi sillón preferido.

Te di mis joyas,

mis perlas más recónditas,

mi tesoro oculto,

mis mapas sin huellas.

Te di mi dinero,

mis cuentas bancarias,

mis cheques en blanco.

Te di mi camino,

mis noches de insomnio,

mis largos silencios,

mis profundos lagos.

Te di mi cuerpo,

mi solitaria frente,

mis cabellos indómitos,

mis manos ebúrneas.

Te di mi cansancio,

mi duro trabajo,

mis sueños de bronce,

mis cartas sin límites. 

Te di mis otoños,

mis tardes de lluvia,

mi mejor corcel,

esa primavera que no tiene noche.

Te lo di todo.

Te di hasta la vida

y hoy me pides algo

que tanto deseas:

ese corazón que nunca te he dado.