28. oct., 2020

COMO ESTE DÍA QUE AMANECE

Te quiero,

no de forma distinta

a la que quiero a los pájaros,

al viento o a la lluvia.

No de forma distinta

a la que quiero a los cisnes

o a las azucenas

o a los campos llenos de trigales,

porque mi corazón es único

y vibra con la belleza cósmica,

con la armonía del universo,

con la nota desgarrada del violín,

con la pintura inefable,

lo mismo que vibra

cuando callas,

o cuando tu palabra

me sacude como un rayo

y entonces te quiero

en todas las cosas,

porque los límites desaparecen

y te quiero en mis actos,

aunque ya no haya nada que decir

y mi corazón

te quiera en otoño y en verano,

en el desierto y en la selva,

sin ambages,

con la furia y con la calma,

antes o después,

sin pasado y sin futuro,

en el hoy y ahora,

como este día que amanece.