15. oct., 2020

EL FONDO DEL CORAZÓN

Ya sé que no te importa mi aspecto físico,

que esté gorda o delgada,

que me arrastre por la vida

o vaya saltando como una gacela.

Ya sé que no te importa

si soy joven o soy vieja,

si soy guapa o fea,

si rica o pobre,

si me visto en Channel o en el mercadillo,

si tengo una mansión con piscina

y jardines con estanques,

o vivo en una choza en un suburbio de Río de Janeiro.

Ya sé que no te importa

si tengo tres carreras y un master en dirección de empresa

o apenas si sé leer y sumar.

Ya sé que no te importan mis triunfos ni mis fracasos,

si mi casa está desordenada,

o acudo siempre tarde a las citas.

No te importa que sea un desastre o un mirlo blanco.

Te importa lo que los otros no ven,

lo que los otros no juzgan,

lo que los otros no saben,

ni tan siquiera sospechan,

lo que está escondido y oculto,

lejos de los salones y palacios,

de las cenas y los cócteles,

de los aplausos y homenajes.

Te importa lo que tú solo ves

en el fondo del corazón

con los ojos del amor.