26. ago., 2020

EL VIENTO

No volveré al lugar donde fui feliz.

La calle será más estrecha y oscura.

No habrá árboles y los balcones estarán cerrados.

La gente habrá muerto

o tal vez no haya nadie en la ventana.

Habrá cerrado la fábrica de galletas de la esquina

y aquel bar de mi juventud ya no existirá.

El mercado estará silencioso

y el colmado será una peluquería.

No volveré al lugar donde fui feliz,

donde escuchaba La Bohème,

y leía poemas de Salinas,

donde veía I want to live

o La desheredada.

No volveré a mi casa.

El viento pasó por ella antes que yo.