11. jun., 2020

EL CANTO DEL GUERRERO

Leo y me recreo.

Repito los versos inefables de los grandes poetas

o de los poetas anónimos,

aquellos que se pierden en la bruma,

que buscan las palabras con denuedo,

que forjan paraísos en la niebla,

para quienes todavía no ha llegado la mañana,

y tienen sed y hambre

y están en un desierto estremecido.

Para esos lectores

cansados de vivir,

de empuñar siempre la espada contra el frío,

de buscar un asidero entre las sombras.

Para ellos un poco de esperanza,

porque esta noche es breve 

y ya se oye el canto del guerrero.