24. may., 2020

AMANECE EN LA CIUDAD

Amanece en la ciudad.

Ya las calles desvelan su misterio escondido

y las piedras cuentan los romances de antaño.

Los antiguos edificios callan sus penas.

El ruido de los bares silencia las canciones malditas

y las sombras desaparecen lentamente.

La gente sale a comprar, a pasear, 

a ver los escaparates luminosos.

Desaparece el miedo de la noche,

y la luz hace que los pobres sean menos pobres

y los edificios más altos,

y las estaciones menos tristes

y ya nadie piensa en los cementerios,

ni en el crimen que se cometió en los sótanos.

La ciudad amanece como si fuera la primera vez,

pero los fantasmas siguen deambulando, como siempre.