1. may., 2020

A TI

A ti, amigo fiel de mis horas oscuras.

A ti, que, cuando el pájaro no canta,

tú apareces con nuevas melodías.

A ti, que en estas sombras del otoño,

que ahora me rodean,

enciendes una luz 

para que no me quede a oscuras.

A ti que, cuando el viento amenaza

con derribar mi casa 

y robarme todos mis sueños,

tú construyes una torre de infranqueables muros.

A ti, que eres mar

cuando el desierto me habita.

A ti, que solo la lluvia te conoce,

y te teme la noche turbulenta.

A ti, que estás dentro de mí,

aunque esté sola,

y me hablas, como brota el agua de la fuente,

hoy te ofrezco lo único que tengo:

mi pobre corazón en un poema.