19. abr., 2020

ESTA LLUVIA ME PONE TRISTE

Esta lluvia me pone triste.

No es la lluvia cristalina de mi infancia.

Ni la de aquel pueblo, 

Munilla se llamaba, una tarde de agosto.

Ni la que empapa los campos de Castilla.

No es la lluvia que libera del dolor

ni la que aparece en las películas de Hollywood.

Es una lluvia que huye del canto de los pájaros,

sí, de estos pájaros que hoy, inútilmente,

gorjean en la tapia del cementerio.