31. mar., 2020

LA PRIMAVERA CONTINÚA

La vida se ha parado.

Las calles han enmudecido.

El amor está prohibido.

Ya no hay besos furtivos

ni borrachos cantando de madrugada.

No hay fiestas, ni bailes ni conciertos.

Los trenes pasan melancólicos

y las estaciones están aletargadas.

Los bares son espectros con la mirada vacía.

Los parques ya no sueñan.

Y no se oye el ruido de los mercaderes.

El mundo ha dado un paso atrás,

ha frenado su carrera enloquecida,

sus ilusiones se han desvanecido.

Ahora anda despacio 

y mira tras la ventana de su casa,

mientras los muertos no son más que una estadística.

Nada será como antes,

el pájaro será más fiel,

el viento contendrá su furia,

el mar perdonará las deudas,

el bosque cobijará la luz,

el río ya no mentirá,

el lobo dormirá con el cordero,

el tigre rechazará la sangre del inocente,

el cocodrilo no dictará contra el ciego,

la selva será la casa de todos,

y el reloj seguirá dando las horas,

indiferente al devenir de los hombres.

La vida se ha parado,

pero la primavera continúa.