2. ene., 2020

EL ICONOCLASTA

Ser iconoclasta.

Ser absurdo.

Ser un río inesperado

o una sombra que persigue al delincuente.

Vamos a decir cosas sensatas,

repitamos los axiomas de los clásicos,

seamos una voz que ilumine el oscuro sendero.

Derribar un muro es fácil,

derrumbar una torre lo consigue cualquiera

con un poco de experiencia y el viento a su favor.

Caricaturizar al adversario

poniéndole un bigote y un sombrero

es la meta del mediocre,

cuando lanza piedras

y decide que su castillo

es lo único habitable de este mundo.

Iconoclasta que destruye todo lo que toca,

aunque crea que utiliza la razón

para negar todo lo que ignora.