18. dic., 2019

MOMENTOS

Nada importa:

ni que el jefe te eche del trabajo,

ni que llueva siempre los lunes,

ni que estés en números rojos,

ni que tengas una bronca con el vecino,

ni que los domingos pasen tan despacio, 

ni que la cerveza sepa como antes.

Nada importa. 

Porque lo que hoy parece irreversible,

mañana aparece con otro nombre

y se viste de otro modo.

Al fin y al cabo, todo es efímero,

y ese dedo que hoy te acusa,

mañana será una mano tendida