7. dic., 2019

EL TESORO II

Tengo un tesoro escondido,

que nadie conoce ni sospecha.

Voy por la calle orgullosa

con mi tesoro escondido,

que solo yo contemplo,

cuando me miro en los espejos

o en las lunas de los escaparates.

Tengo un tesoro escondido

y solo yo sé su secreto.

Lo llevo siempre conmigo,

y la gente se pregunta

qué misterio hay en mis ojos.

Tengo un tesoro escondido

que me protege del frío,

del ábrego y del cierzo.

Es más bello que un palacio,

que las perlas de Ormuz,

que los nelumbos del norte y las rosas del sur.

Tengo un tesoro escondido

y en él cifro mi esperanza y mi futuro,

mis anhelos y mis sueños.

No es el tesoro del rey,

ni del rico, ni del pirata bravío.

Es algo mucho más alto,

que me espera cada día.

Es el canto del pájaro

en el umbral de mi alma.