7. dic., 2019

EL TESORO

Hoy no oigo el canto del pájaro en mi alma.

Callado.

Silencioso.

No oigo su voz que llega siempre de lejos.

La voz que me consuela.

La voz que me despierta suavemente.

La voz que se alza en mitad del griterío,

que llega de repente

cuando estoy leyendo

o entre la muchedumbre que me empuja.

La voz que recrea paisajes olvidados

o campos somnolientos.

Que es eco de la infancia

y canto de lo eterno y lo invisible.

El canto del pájaro en mi alma

es el único tesoro que poseo

y que puedo dejar en herencia

a los que nunca han tenido la dicha de escucharlo.