1. dic., 2019

DETALLES

Hay muchas cosas bellas y grandes en el mundo:

El David de Michelangelo, la Gioconda de Leonardo,

La Capilla Sixtina, El jardín de las delicias,

Los ángeles de Bernini,

Los arlequines de Picasso,

pero yo prefiero este viento suave 

que anuncia la lluvia,

la llegada del cartero un lunes por la mañana,

los gritos de los niños en el parque,

el olor del nardo en primavera,

y convertirme de vez en cuando en un pájaro

que canta al oído de un hombre solitario.