28. sep., 2019

LA CÁRCEL

Buscando dentro de mi,

donde a veces solo hay silencio,

la música que otorga a la palabra

ese don inefable de lo eterno,

me encontré con un muro que decía:

no puedes derribarme. Soy de hierro.

Y solo entran aquí los elegidos.

Aquellos que durmieron con los dioses,

los que conocen todos los secretos

para llegar a la isla 

donde está prisionera la belleza.