21. sep., 2019

MONOTONÍA

He hecho muchas cosas en la vida,

pero nunca he cruzado una selva

ni me he enfrentado a un cocodrilo.

Eso lo dejo para los poetas y los aventureros.

Lo mío es más prosaico.

Levantarme y leer

todas las cartas de amor que he recibido,

meterme en el charco de todos los días

que hay frente a mi casa,

resolver un crucigrama,

que en eso consiste mi trabajo,

lavar incansablemente 

mi conciencia que siempre me recrimina,

tirar todos mis recuerdos a la basura

por inapropiados e insolentes,

responder a todas las preguntas inquietantes

que me formulan los intrusos.

Y cuando llega la noche

con todas las deudas pagadas

y las dudas resueltas,

me pregunto si llegará para mí la primavera.