14. sep., 2019

VERSO HEROICO

Convertir lo cotidiano en sinfonía.

Que la diaria monotonía cante un aria de Verdi.

Que en los sueños aparezca siempre Scarlett O'Hara de rojo.

Que la caída de las hojas en otoño sea un canto a la belleza.

Que el calendario parezca un jardín prohibido.

Que el hastío del trabajo sea una oda a la alegría.

Que los domingos por la tarde tengan ritmo caribeño.

Que los lunes se vistan siempre de largo.

Que el agobio matutino tenga las uñas cortas.

Que los discursos del jefe sean un poema de Bécquer.

Que la casa sea el Palacio de Buckingham.

Que la habitación dé siempre al mar.

Que la calle sea como la Quinta Avenida.

Que las derrotas sean medallas.

Que lo profano, sublime.

Que lo habitual, insólito.

Que lo anodino, prodigio.

Que lo prosaico, poético.

 

Convertir lo cotidiano en verso heroico

es una hazaña que los pobres acometen cada día.