28. ago., 2019

OH, LLUVIA

Oh, lluvia, ten piedad de nosotros.

Que todos los caminos salgan a ti

y se empapen de tu sabiduría y libertad.

Que tu humedad suavice las heridas de los hombres,

la dureza de las piedras inertes,

las llagas de los pies encadenados.

Que tu agua dé de beber al sediento,

justicia al oprimido,

luz al ciego.

Que crezcan las raíces,

que el polvo no invada nuestras almas,

que fluya la poesía del otoño.

Apaga este fuego cruel que nos consume

y convierte en vergel este desierto.

Oh, lluvia, ten piedad de nosotros,

y dale a la tierra lo que te pide: 

la herencia de los bosques y las nubes.