26. ago., 2019

SIN RESORTES NI ESTRATEGIAS

Era un amor sin resortes ni estrategias.

Como todos los amores,

llegaba puntual siempre a la cita

que tenía con la noche.

No había secretos ni túneles sospechosos,

que condujeran a una estancia vacía y húmeda.

Se quedaba en la frontera del gozo

respetando siempre el espacio del alma.

Nunca tuvo miedo al sabor de la ausencia,

ni llevaba llaves de sueños prohibidos.

Su amor era un viaje con las manos limpias

y su beso era fugaz, como una sombra.