10. ago., 2019

ARS MORIENDI

He leído que morirán Las Meninas,

La Gioconda, La Anunciación de Fra Angélico,

La Divina Comedia, Nôtre Dame, la Capilla Sixtina.

Que morirán inexorablemente,

aunque un día su autor

las creó para la inmortalidad.

¿Es posible que tanta belleza como alberga el mundo

desaparezca bajo los escombros de la Historia?

¿Que los ángeles no canten las óperas de Verdi o de Puccini?

¿Que los violines y las arpas no interpreten la Novena sinfonía?

¿Que no resuenen los versos de Petrarca en la morada celeste?

¿Que no quede ni un vestigio de los arlequines de Picasso? 

¿No brillarán todas ellas bajo la luz eterna de la mirada divina?