21. jul., 2019

LA SOLEDAD

 Un día la soledad me dijo:

Soy pobre. No tengo nada que darte.

Mis amigos se fueron hace tiempo.

Mi casa está vacía y destartalada.

Mis sueños murieron en el mar.

El amor pasó de largo por mi puerta.

Se marchitaron todas las flores de mi jardín.

No tengo historias que contarte

ni ojos con que mirarte.

Mi infancia se quedó lejos.

Mis últimas palabras me las robó un poeta,

que habló de mí con tristeza.

Solo escucho el silencio de la noche

y la voz de Dios.

Me rechazan los ricos y poderosos.

Me abandonaron por el ruido de las calles

y el alboroto de los salones.

Habito en un país llamado olvido.

No necesito nada.

No quiero nada.

No pido nada.

 

Soy pobre, no tengo nada que darte,

pero siempre hay alguien que pregunta por mí.