11. jul., 2019

PIGMALIÓN

Pigmalión hizo grande a Galatea.

Creó una estatua inerte, pero tan bella,

que quedó arrebatado para siempre.

El amor y el dolor van de la mano.

Por más perfecta que fuera Galatea

le faltaba el hálito de la vida,

que solo Dios concede.

Tan largo es el trayecto

que va del amor a lo posible.

Sin embargo, lloró tanto Pigmalión su desdicha,

que llegó hasta el cielo su clamor

y del amor brotó la vida.

 

Así los corazones, como piedras inánimes ,

se funden al calor de lo divino.