20. jun., 2019

EL RELOJ

El reloj marca las horas en aquel salón triste y oscuro,

mientras el espejo, que no perdona nada,

me devuelve el rostro lejano de la infancia.

El reloj ha visto morir a los que bailaron la mazurca,

a los que durmieron ajenos al ruido de las fiestas,

a los que se escondieron de la lluvia.

Pero iba haciendo su trayecto hasta marcar la hora exacta

en la que todos despertaban de su sueño.

Aquel tiempo remoto

ha sido la espada del reloj,

que  hoy brilla amenazante

cuando el espejo me devuelve el rostro de la infancia.