4. mar., 2019

SOLEDAD

Ya conoces todos mis paisajes,

mis rutinas, mis actores preferidos,

mi deseo compulsivo de escuchar a Bach.

No tengo secretos para ti.

Mi alma es el espejo en el que tú te miras.

¿Dónde estaré sin que tú no lo sepas?

No me dejas en las noches tenebrosas,

ni en los senderos abruptos,

ni cuando me acechan los monstruos del pasado.

Callas cuando grito.

cuando sueño,

cuando lloro,

cuando pierdo las llaves,

cuando naufrago cada mañana.

Te llamo y me contestas siempre, soledad,

compañera en el silencio y en la guerra.