20. ene., 2019

LA HISTORIA DE AMOR

Esta mañana ha sido distinta a las otras.

He aceptado sin más el ruido de las calles,

las palabras absurdas del vecino de arriba,

las carreras por llegar el primero a la cima,

el lamento del perro que ha perdido a su amo.

 

He aceptado que no es oro todo lo que reluce,

que el que anda deprisa no contempla el paisaje,

que ese cuento tan viejo no lo saben los niños,

que las hadas son brujas en un mundo sin ángeles,

que los sueños son inútiles si no hay esperanza.

 

He aprendido a rendirme y aceptar la derrota,

a leer un poema sin saber quién lo ha escrito,

a pintar un retrato cuando llega el insomnio,

a velar por las noches el inmenso horizonte,

a dejar que se queme el pastel de las doce.

 

Esta mañana ha sido distinta a las otras:

he aceptado el final de esta historia de amor.