2. sep., 2018

EL AMOR

 

El amor aparece en primavera,

en el fondo de un lago sin palabras.

O con la luz entreverada del otoño,

pidiendo permiso para entrar.

El amor a veces anda de rodillas

y otras escala torres que no ven nunca el mar.

Es fuego impredecible, pero se esconde

en los rescoldos de la vejez.

Está en el latido del niño

y en el dolor de la herida,

en el beso de la lluvia,

en la sed del vagabundo,

en el inicio del sueño.

Más allá de lo imposible y de lo incierto.

 

El amor tiene muchos senderos y un solo destino.