16. jul., 2018

EL VIAJE

El hombre viaja por la vida como por un túnel,

a oscuras y sin nadie que le acompañe,

oyendo soplar al viento,

dejando trenes y esperanzas que se lleva el olvido.

 

El hombre viaja por la vida como en un sueño,

con fantasmas y sombras que mueren al amanecer,

por un sendero intrincado que conduce al abismo,

con el miedo al rostro que hay tras el despertar.

 

El hombre viaja por la vida mirándose en todos los espejos,

contando las arrugas y las culpas de sus manos,

luchando contra el tiempo que le tiene cautivo,

esperando que un día salga Dios a su encuentro.