9. jul., 2018

DEL AMOR Y SUS FRONTERAS

No sabe de amor quien no ha sufrido

la espada y los clavos de su ausencia.

Quien no tiene la pasión que enciende  

la noche y la ilumina de palabras y promesas.

Quien no ha bajado a los infiernos

en busca de su rostro.

Quién no ha subido al cielo

a preguntar a los pájaros

dónde se halla su último refugio.

Quien no ha esperado bajo la lluvia

la carta que el tiempo no destruye.

Quien no ha leído los versos

del amado y de la amada,

de su huida y de su encuentro

en un lugar recóndito del alma.

Quien no abandona su casa

para vivir al albur de lo imposible,

siguiendo las huellas de lo incierto.

Quien no lo arriesga todo

por un paisaje ignoto.

El amor es presagio y aventura,

es vivir en el quicio de un sueño.

Vivir en el más allá de unos ojos,

por detrás y por encima de lo insólito,

en el fondo de unos besos,

en el lado equivocado del horizonte,

en el azul oscuro de lo infinito.