1. jul., 2018

EL REGRESO A ÍTACA

Me veo capaz de subir a las más altas torres

y encerrar allí los monstruos y las bestias.

Pero la noche sigue andando despacio

y me rodea con sus brazos lúgubres.

 

Me veo capaz de nombrar a todas las estrellas

y a todos los poetas que regresan,

siempre con la muerte en las espaldas.

 

Me veo capaz de andar todos los caminos, los sórdidos y oscuros,

los que conducen al abismo,

los que me trae el infinito hasta mis sueños.

 

Me veo capaz de luchar contra dragones,

de buscar el amor en los suburbios,

de regresar a tiempo a la cita

con los héroes de la Ilíada.

De llegar a Ítaca antes de que se cumpla el vaticinio.