26. may., 2018

LA VIDA SE INTERRUMPE EN OCASIONES

La vida se interrumpe en ocasiones

porque ha entrado una gaviota en la azotea

o alguien reclama sus derechos.

Es cuestión de minutos, de segundos tal vez.

Pero ya el horizonte no vuelve a ser el mismo,

ni las casas azules de nuestros sueños,

ni el crepitar de las hojas en otoño.

Es el destino que llama a nuestra puerta,

con una carta sin remitente,

firmada por el tiempo

y un montón de cosas que huyen hacia ninguna parte.