1. abr., 2018

DESENGAÑO

A veces vuelvo al pasado,

creyendo, ingenuamente,

que en él se esconden los bosques

o aquel puerto al que nunca he de llegar.

Me quedo mirando fijamente a aquel pájaro

creyendo, ingenuamente,

que guarda el secreto del poema

que nunca he de escribir.

Desando los caminos

y nunca encuentro el mar

ni esa rosa que nace al filo de la espada.

Los recuerdos son siempre laberintos

y si un día encontrara la salida

sólo el polvo saldría a recibirme.