17. dic., 2017

EL HEDOR

Tiene sordera en el alma,

el corazón embotado de oscuras nubes,

la frente marchita por el viento,

los ojos de hielo de la noche.

 

No tuvo nunca un sueño al que volar

ni una esperanza tardía en su horizonte.

La humedad de noviembre en sus palabras,

su paso, sombrío y silencioso.

 

Es un hombre sin ayer y sin mañana,

sin naufragios, sin cumbres, sin estrella.

Un hombre pálido, como la nieve,

un hombre sin honor,

con el hedor de la venganza en su memoria.