9. sep., 2017

UN DOMINGO CUALQUIERA

Es un domingo cualquiera.

Los bares llenos de gente.

Las calles andando despacio.

El sol reverberando en las paredes.

No hay silencio que valga,

ni soledad que empañe este momento.

 

Todas las puertas se abren al universo.

Todos los corazones laten al unísono.

Todas las cartas llegan a su destino.

Todos los caminantes se orientan en la noche.

 

Ha regresado el amor de su destierro.