30. ago., 2017

TE ENCONTRÉ EN MI SUEÑO

Te encontré en mi sueño, como siempre.

En esos largos pasillos que conducen al absurdo y lo imposible,

en ese vértigo que se esconde tras las sombras,

en esos paisajes llenos de espejos y cuestas empinadas,

en ese extraño presagio que es el miedo.

Siempre espero que me digas

la palabra prohibida,

el poema que escribe la luz cada mañana,

pero tu voz no es más que otro espejismo

que se pierde entre los ecos y la niebla.

Te encontré en mi sueño, como siempre,

fugaz y versátil,

señalando el camino que lleva al precipicio,

ofreciéndome ciudades derrotadas,

paraísos que mueren en el ocaso.

Te encontré en mi sueño, como siempre.

Eras el monstruo de las siete coronas,

de las lenguas con siete cadenas de oro,

que traía el veneno entre sus fauces.

Te encontré en mi sueño, como siempre,

cuando el reloj daba las horas de la muerte

y nada ni nadie lograba despertarme.