26. ago., 2017

EL ÚLTIMO ORÁCULO

Estaba escrito en el libro de la vida

que tenía que suceder,

tenía que encontrarte.

Intenté evitarlo:

viajé a otros planetas,

me metí por laberintos intrincados,

me hundí en el fondo del océano.

Tú estabas siempre allí,

dondequiera que fuera,

con tu sonrisa burlona y tu máscara siniestra.

¿Qué extraña conjunción de los astros se produjo?

¿Qué fortuito azar marcaba mi destino?

Fue un día aciago.

Ni ángeles ni héroes acudieron en mi auxilio.

Me enfrenté inerme a mi fortuna adversa.

 

Estaba escrito en el libro de la vida

y el tiempo pronunció su último oráculo.