22. ago., 2017

LA SONRISA ALEGRE DE UN NIÑO

En homenaje a Julian Cadman, víctima mortal del atentado de Barcelona



La sonrisa alegre de un niño

dispara todas las alarmas.

¿Qué esconderá tras ese insondable gesto?

¿La melancolía de una paz inexistente?

¿El deseo de alcanzar el amor tras las montañas?

¿La esperanza de acabar con el odio y la crueldad?

¿El recuerdo de un paisaje que llora por sus muertos?

Acabemos con la sonrisa del niño, gritan los monstruos desde sus trincheras.

Que nos impide seguir matando, dicen los fantasmas desde las tinieblas.

Instauremos el reino de las sombras y del dolor, repiten las voces malditas.

Que nadie salga de sus casas y el sol se esconda para siempre, reza una pancarta de hace siglos.

Alguien ha salido a la calle y se ha enfrentado al miedo, a la amenaza, al frío de los corazones.

Alguien sin nombre que se mezcla entre la multitud,

por las calles sin tormento.

Alguien que reclama un refugio para los desamparados.

Alguien que reparte pan y agua a los pobres.

Alguien que tiene la sonrisa alegre de un niño.